Debido a la constante subida de la luz, y de la inestabilidad que provoca vamos a intentar mediante una serie de consejos reducirlo al máximo:

  1. Luz de ‘stand by’. Dejar nuestros aparatos eléctricos apagados pero en funcionamiento, es decir, cuando están con el piloto rojo encendido, implica un gasto energético que puede alcanzar hasta el 10% de nuestro consumo total anual.
    Consejo: compra una regleta o desenchúfalos.
  2. Utilizar programas eco. Al funcionar con temperaturas más bajas, el consumo es menor y utilizar aparatos como la lavadora o lavavajillas con estos programas pueden suponer ahorros de hasta el 40% en electricidad. Igualmente es conveniente vigilar la temperatura del frigorífico y mantenerla a unos 5º en el caso del frigorífico y de -10º para el congelador.
    Consejo: En el lavavajillas y lavadora programas eco, aunque tarden más no significa que consuman más. Sino que esperan a que seque o a que la ropa se empape de producto.
  3. Si vas a comprar electrodomésticos que sean eficientes A+++
    Consejo: Pide al vendedor directamente lo que necesites directamente.
  4. Utilizar bombillas de bajo consumo. Con una medida tan sencilla como esto es posible ahorrar hasta 200 euros al año en el recibo de la electricidad. Que no te preocupe el coste más elevado, duran mucho más y consumen hasta un 80% menos que las tradicionales bombillas incandescentes.
    Consejo: aprovecha los packs.
  5. Apaga el horno 5 minutos antes. Gestos como apagar el fuego cinco minutos antes y finalizar la cocción con el calor residual o utilizar recipientes del tamaño adecuado para no desperdiciar calor son algunos ejemplos de eficiencia energética en la cocina.
  6. Apagar las luces. Aunque suene obvio, encender las luces de forma prudente e intentar apagarlas cuando no sean necesarias es básico para controlar el consumo.